
Por qué su soporte para toallas debería sentirse como una spring
La verdad es que la mayoría de los soportes para toallas son algo decepcionantes. Hay que esperar mucho tiempo a que el fluido circule o que el metal se caliente. Para cuando uno sale de la ducha, el agua sigue estando apenas tibia.
Decidimos hacer las cosas de forma diferente. En lugar de calentar el aire alrededor de la toalla, utilizamos emisores de ondas infrarrojas de corta distancia. Piénselo como cuando el sol golpea su piel en un día soleado. La energía llega directamente a la tela y a su piel. En cuanto se activan, usted siente ese calor instantáneo y agradable. Sin necesidad de esperar.
Hacerlo “inteligente” (sin complicaciones)
Conectar este dispositivo a su sistema doméstico no es tan sencillo como simplemente conectarlo a una red Wi-Fi. Para que funcione realmente bien, conectamos los elementos de infrarrojos a través de un relé especial que se comunica con su hub mediante Zigbee o Matter.
Así es como funciona en la práctica: usted presiona un botón en su teléfono, el relé se activa y la lámpara empieza a funcionar al instante.
Pero hay que tener cuidado con el hardware. Si conecta un tubo de infrarrojos de alta potencia con un relé barato y de baja calidad, podría dañar su controlador. Por eso preferimos usar relés de estado sólido. Estos pueden manejar los ciclos continuos de encendido y apagado sin desgastarse, a diferencia de las piezas mecánicas.
Los pros y contras
Los sistemas de calefacción por infrarrojos ofrecen un gran rendimiento en un espacio reducido. Dado que los fotones penetran en las fibras de la toalla, estas se secan mucho más rápido.
Pero hay un problema: estos emisores se calientan mucho. Si el soporte está demasiado cerca de una pared con pintura sensible, podrían quedar manchas quemadas. Para evitar esto, asegúrese de que los soportes de montaje dejen suficiente espacio para que circule el aire. Es un detalle pequeño, pero le ahorrará tener que ir a la tienda de herramientas a comprar más pintura.
Configuración
Queríamos que fuera una experiencia sencilla, con solo un clic. Usted configura los horarios o los límites de temperatura, y el sistema hace el resto.
Cuando el sensor detecta que el baño se está enfriando, o cuando usted le indica que comience a funcionar, el elemento de infrarrojos se activa. Así evita esa fase de calentamiento molestosa que ocurre con las calderas tradicionales.
Una última cosa: revise su panel eléctrico. Cuando varios dispositivos de infrarrojos se activan al mismo tiempo, hay un aumento repentino en el consumo de energía. Asegúrese de que su sistema eléctrico pueda manejar ese aumento, para no interrumpir el funcionamiento del dispositivo justo cuando usted sale de la ducha.