
¡Fin del escalofrío! Cómo solucionar el “choque por frío” en las áreas de vestirse
¿Alguna vez has salido de la ducha o del vestidor y has sentido ese frío intenso de inmediato? Es algo realmente desagradable. Decidimos abordar este problema utilizando luz infrarroja de onda corta. Honestamente, esto representa un cambio total en nuestra forma de pensar sobre el calor.
La mayoría de los calentadores intentan calentar el aire. Pero eso es un desperdicio. El aire es algo que simplemente se mueve de un lugar a otro. La luz infrarroja es diferente: envía calor directamente a los objetos que toca: tu piel, los azulejos del suelo, las paredes.
Por eso sientes el calor desde el momento en que enciendes la lámpara. No hay necesidad de esperar a que la habitación se caliente. Simplemente te sientes cómodo.
¿Cómo funciona realmente?
Dentro de estas lámparas hay un filamento de tungsteno dentro de un tubo de cuarzo de alta pureza. Cuando se activa la lámpara, ese filamento se calienta enormemente. Emite radiación en una longitud de onda específica (de 0,76 a 2,5 μm), lo que permite que el calor llegue directamente a los objetos que toca, sin perder eficacia.
No afecta en absoluto al aire. Simplemente busca activamente a las personas que están cerca.
Detalles sobre la construcción de las lámparas
Utilizamos gas halógeno en estas lámparas. Sin él, el tungsteno acabaría obstruyendo el interior del tubo, y la lámpara se agotaría mucho más rápido. El gas halógeno mantiene todo limpio, permitiendo así que el calor persista durante mucho tiempo.
También utilizamos vidrio de cuarzo. Lo hacemos porque no se daña cuando la temperatura cambia rápidamente, de muy baja a muy alta. Tampoco se rompe bajo presión.
Dado que nadie quiere quedar cegado mientras se viste, generalmente recubrimos los tubos. De esta manera, obtienes todo el calor, pero sin reflejos molestos.
Algunas cosas a tener en cuenta durante la instalación
Instalar estas lámparas es bastante simple, pero hay que ser cuidadoso con su ubicación. Estas lámparas generan mucha energía en un espacio muy pequeño.
Si utilizas un soporte barato o las colocas demasiado cerca de un techo de plástico, las lámparas podrían dañarse. Asegúrate de que los soportes sean adecuados para soportar tanto calor.
Un consejo: no excedas la potencia indicada. Si colocas una lámpara muy potente en un espacio pequeño, dejará de ser un lugar acogedor y se convertirá en un horno. Lo importante es encontrar el equilibrio adecuado entre la potencia y el tamaño de la habitación.