
En la producción de zafiros en bruto, los calentadores no toleran calefacción lenta o irregular. Una rampa de calentamiento lenta o zonas frías se notan rápidamente: distorsión en la forma del producto, grietas en los bordes y una calidad óptica que varía de un pieza a otra. Hemos diseñado estos calentadores para su uso en la producción, no para exhibiciones en el laboratorio.
Lo importante detrás de todo esto Los calentadores utilizan elementos de cuarzo de onda corta, lo que permite una energía de alta intensidad con respuesta rápida. La tasa típica de aumento de temperatura es de 12°C/s, lo que reduce el tiempo necesario para el proceso de templado y flexionado. La uniformidad térmica en la zona activa se mantiene dentro de ±2°C a 1200°C, de modo que toda la pieza recibe el mismo tratamiento térmico y las tensiones térmicas quedan bajo control. La densidad de potencia es de 30–40 W/cm², suficiente para calentar el zafiro sin exceder los límites permitidos. El control se realiza mediante un sistema PID con conmutación SSR; el sistema mantiene la estabilidad de la temperatura dentro de ±1°C, incluso cuando la carga cambia.
Por qué funciona bien con el zafiro Al cortar, pulir o dar forma al zafiro, lo importante es lograr formas y superficies consistentes. Un calentamiento rápido y uniforme reduce el tiempo necesario para el proceso, lo que a su vez disminuye el consumo de energía y mantiene alta la productividad. La uniformidad térmica evita que haya piezas defectuosas debido a gradientes térmicos. Además, la rápida respuesta permite realizar cambios en las condiciones de procesamiento de manera eficiente. Como resultado, se obtienen piezas más uniformes, con mejores bordes y menos trabajo de corrección.
Qué hay que tener en cuenta Estos calentadores se pueden instalar en los espacios estándar de las máquinas, pero los elementos de cuarzo no soportan impactos mecánicos; hay que manejarlos con cuidado durante su instalación. Es necesario dejar espacio alrededor de la zona caliente para permitir la circulación del aire y la expansión térmica. Habrá un período de calentamiento antes de alcanzar la temperatura estable, por lo que hay que planificar los cambios de producto teniendo eso en cuenta. Asegúrese de que el suministro de energía y la interfaz de control sean compatibles con su máquina, así evitará interrupciones en el proceso y protegerá los elementos de calor.